La meditación puede ser la clave para ser más felices

La dicha no se halla fuera de ti, en un trabajo soñado, o bien en una relación ideal, o bien en cualquier situación externa que deseen probar, sino se halla en ti mismo, en tu predisposición interior para percibir, y relacionarse consigo y con cualquier cosa que se manifieste en tu vida.

meditando en la playa

En pocas palabras: la dicha jamás será la consecuencia de haber alcanzado una meta grande o bien pequeña. Eso te puede generar placer. Mas la dicha es una sensación de imparcialidad y de paz poderosísima que fluye desde dentro de nosotros mismos y que enriquece indefiniblemente nuestro camino. Convierte nuestra vida. Tanto la ciencia como las tradiciones milenarias de oriente coinciden en que para vivir en ese estado no hay camino más seguro que el de practicar la meditación. Cientos y cientos de estudios sicológicos y neurológicos han determinado que el cerebro adulto tiene el poder de convertirse a sí mismo y que el ejercicio de la meditación es capaz de alterar los circuitos neuronales que tienen repercusión directa sobre nuestra dicha. Imagínate.

En verdad no es extraño que empresas gigantes como Google, Apple, Nike, HBO y hasta el mismísimo Departamento de Defensa de los Estados Unidos incorporen programas de meditación para prosperar la calidad de vida y la salud mental y física de las personas que dan vida a sus instituciones. Aun celebridades y artistas como Jennifer Anniston, Katy Perry, Emma Stone, Paul McCartney, Benedict Cumberbatch, Jim Carrey, Alicia Keys, y pare de contar, puedo estar acá contando millones, practican la meditación a diario e inclusive se han transformado en promotores de diferentes escuelas de meditación.

Poco a poco más escuelas, centros de salud, e inclusive prisiones incorporan la meditación en sus programas de salud por el increíble poder que tiene para convertir la vida de las personas. De esta manera de apabullante es la patentiza que respalda las ventajas de la meditación en los humanos. En verdad es muy simple proyectar que en unos años no va a haber médico, dietista, siquiatra o bien maestro que no la aconseje como herramienta esencial de desarrollo. Es lógico. Yo siempre y en todo momento lo aconsejo y además de esto me genera ua dicha extrema educar a las personas a pensar, pues sé que les doy una herramienta excepcionalmente eficaz a fin de que las personas puedan reorientarse a contactar con su centro, y a identificar sus auténticas necesidades, y conectar con su alegría y su fortaleza interior.

De qué forma marcha la meditación

Cuando se examinan los escaneos cerebrales de meditadores especialistas como frailes budistas que dedican muchas horas a la meditación, la diferencia con respecto a quienes no meditan es verdaderamente apabullante. El cerebro muestra una actividad excepcional en las zonas del lóbulo frontal izquierdo que están relacionadas con las emociones positivas como el amor, la alegría y el altruismo, la compasión, al paso que en paralelo muestran actividad prácticamente nula o bien muy baja en las zonas de emociones negativas como tristeza, temor, saña y abulia.

Estudios han probado que apegarse a una práctica incesante y disciplinada de meditación empieza a desarrollar el área de emociones positivas y reduce la actividad el áreas de las negativas en personas que apenas están empezando. Esto es, el efecto es casi inmediato. De allá se marchan derivando una infinidad de beneficios, como vitalidad, más alegría, más energía, mayor inventiva. Y al tiempo produce un descenso en la aparición de capítulos depresivos y de inconvenientes para supervisar las emociones negativas.

Para mí uno de las ventajas pero esenciales es que pensar nos deja conectar con una sensación de congruencia interior que resulta realmente difícil de describir, mas que enriquece totalmente nuestra vida en sus facetas. La dicha que da la meditación nos centra dentro de nosotros mismos y desde allá cualquier cosa que hacemos está alineada con nuestra esencia, con nuestras auténticas necesidades,. Ya no nos quedamos atascados en opiniones limitantes sobre nosotros mismos, o bien reviviendo experiencias negativas del pasado, sino podemos concentrarnos cien por ciento en el ahora sosteniendo una conexión profunda con nuestro ser más genuino.

En mi experiencia personal la meditación me dejó ganar calma, cómputo, equilibrio, que era algo que no tenía por el hecho de que era una persona sumamente sensible, y alén de eso me dejó descubrir una sensación de alegría y de cómputo que no sabía que podía acompañarme en todo instante, con independencia de las circunstancias externas. Siempre y en todo momento te puede acompañar.

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